domingo, 12 de julio de 2026

MISA Y PROCESIÓN EN HONOR A LA VIRGEN DEL CARMEN EN LA ALDEA DE LA MUELA.








PREGÓN EN HONOR A LA VIRGEN DEL CARMEN EN LA ALDEA DE LA MUELA REALIZADO POR MARÍA ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ.

Muy buenas tardes a todos.

Vecinos, familiares, amigos... y a todos los que, un verano más, habéis elegido volver a La Muela.

Es un privilegio poder compartir este momento con todos vosotros. Y os confieso una cosa: hablar delante de tanta gente siempre impone, pero hacerlo delante de quienes me han visto crecer, con quienes he compartido tantos veranos y tantos recuerdos, impone un poquito más.

Aquí no hay manera de esconderse. Entre todos sabéis perfectamente quién soy, quiénes son mis padres, mis abuelos… y seguramente hasta alguna trastada que hice de pequeña. Y si alguien no se acuerda, seguro que hay algún vecino dispuesto a refrescarle la memoria.

Porque así es La Muela.

Aquí nadie es un desconocido.

Aquí todos somos, de una manera u otra, familia.

Y cuando alguien llega nuevo, no tarda mucho en escuchar la pregunta de siempre:

"¿Y tú de quién eres?"

Y al final resulta que somos primos, sobrinos, cuñados… o, como mínimo, amigos de toda la vida.

Hace unos días me preguntaba cómo podía explicar lo que significa La Muela para mí.

Y me di cuenta de que no era fácil.

Porque La Muela no son solo sus calles.

No son solo sus casas.

Ni siquiera son solo estas fiestas.

La Muela es una forma de sentir.

Es ese lugar al que siempre queremos volver.

Dicen que uno es de donde nace.

Pero yo creo que uno también es de donde están sus raíces.

Yo nací en otro sitio, pero aprendí a sentirme en casa aquí.

Porque aquí nació mi padre.

Aquí crecieron mis abuelos.

Aquí he pasado todos los veranos de mi infancia.

Y aquí entendí que las raíces no solo se heredan, también se viven.

Por eso nunca he sentido que viniera de visita.

Siempre he sentido que volvía.

Y estoy segura de que no soy la única.

Porque muchos de los que estamos hoy aquí hacemos nuestra vida lejos de estas calles.

Estudiamos.

Trabajamos.

Vivimos en otros lugares.

Pero llega el verano… y hay algo que nos llama.

Algo que hace que empecemos a contar los días para volver.

Y qué curioso que una palabra tan sencilla como volver pueda significar tanto.

Volver es bajar del coche y respirar diferente.

Es encontrarte con caras conocidas.

Es recorrer las mismas calles de siempre.

Es sentir que el tiempo pasa más despacio.

Es recordar quién eres.

Y recordar de dónde vienes.

Volver a La Muela es paz.

Es felicidad.

Es infancia.

Es hogar.

Porque el hogar no siempre es un lugar donde vives.

A veces el hogar son las personas que te esperan cuando vuelves.

Y eso es exactamente lo que representa La Muela.

Aquí crecimos.

Aquí aprendimos que compartir era lo normal.

Aquí aprendimos que una puerta siempre estaba abierta.

Que una mesa siempre tenía sitio para uno más.

Que los problemas se resolvían hablando.

Y que los vecinos siempre estaban para echar una mano.

Salíamos de casa por la mañana y volvíamos cuando nuestras madres o nuestras abuelas empezaban a llamarnos a voces.

Y lo mejor es que ni siquiera necesitaban saber dónde estábamos.

Porque si no era en una casa, era en la de al lado.

Y si no, alguien siempre decía:

"Tranquila, está con los míos."

Eso, cuando eres pequeño, parece lo normal.

Pero cuando creces te das cuenta de que era un auténtico privilegio.

Crecimos en un lugar seguro.

En un lugar donde cualquier vecino podía echarte una bronca si hacías alguna trastada… y donde la noticia llegaba a tu casa antes que tú.

Y aunque entonces nos pareciera la mayor injusticia del mundo…

Hoy sabemos que aquello también era una forma de querernos.

Si hay algo que define La Muela, además de su gente, son nuestros mayores.

Nuestros abuelos.

Ellos llenaban estas calles de vida.

Pasaban las tardes sentados en la puerta de casa.

Siempre tenían una historia que contar.

Un consejo que dar.

Una sonrisa con la que recibirte.

Nos enseñaron que compartir era lo normal.

Que ayudar al vecino era casi una obligación.

Y que la riqueza de un pueblo nunca está en sus edificios, sino en las personas que lo habitan.

Muchos de ellos ya no están físicamente.

Pero siguen muy presentes.

Porque basta con pasar por una calle.

Mirar una casa.

Sentarse en una puerta.

O escuchar una conversación.

Para que aparezcan los recuerdos.

Y creo que todos los que estamos aquí tenemos a alguien que hoy nos viene al corazón.

Por eso también estas fiestas son una manera de homenajearlos.

Porque gracias a ellos hoy seguimos teniendo el pueblo que tenemos.

La Muela ha cambiado con los años, como cambiamos todos. Tenemos la inmensa alegría de dar la bienvenida a nuevos vecinos que empiezan ahora a escribir su propia historia:

- Adara Benitez Alarcón.

- Hugo Benitez Alarcón.

- Lena Bach López.

Pero también hemos tenido que despedir a personas que han formado parte de la historia de esta aldea:

- José Frías Mostazo.

- Pepa Benitez Rodríguez.

- Remedios Benitez Rodríguez.

- Y nuestra vecina Luci.

Y si hay algo que hace todavía más especial a La Muela…

Son los amigos.

Porque aquí los amigos nunca han sido solo amigos.

Han sido esa familia que la vida nos ha regalado.

Los hermanos que no comparten nuestro apellido.

Las personas con las que hemos crecido.

Con las que hemos aprendido.

Con las que hemos compartido los mejores veranos de nuestra vida.

Cuando éramos pequeños pensábamos que era normal.

Normal tener un grupo que te esperaba cada verano.

Normal pasar meses sin verse y que, al reencontrarnos, pareciera que el tiempo no hubiera pasado.

Normal saber que siempre habría alguien dispuesto a llamar a tu puerta para decir:

"¿Salimos?"

Pero con el tiempo descubres que eso no es tan normal.

Que es un auténtico regalo.

Porque hay amistades que duran unos años.

Y luego están las que duran toda una vida.

Las que nacen en lugares como este.

Las que sobreviven a la distancia.

Las que no necesitan explicaciones.

Basta un abrazo.

Una mirada.

Una noche de verano.

Y todo vuelve a ser como siempre.

Los veranos en La Muela no se cuentan por años.

Se cuentan por recuerdos.

Por los juegos de "poli y ladra".

Por las tardes que parecían interminables.

Por las noches sentados en la fuente arreglando el mundo.

Por las risas.

Por las historias que seguimos contando una y otra vez.

Y siempre aparece alguien diciendo:

"¿Os acordáis de aquella vez...?"

Y nunca hace falta terminar la frase.

Porque todos sabemos perfectamente cuál es.

Y entonces nos damos cuenta de que los años pasan.

Que ya no somos aquellos niños.

Pero que, cuando estamos aquí, una parte de nosotros vuelve a serlo.

Y después llega la feria.

La excusa perfecta para volver a reunirnos.

Para abrazar a quienes hace tiempo que no vemos.

Para compartir mesa.

Para bailar.

Para brindar.

Para reírnos.

Porque las fiestas no las hacen las luces.

Ni la música.

Ni los colchones

Las hacen las personas.

Las hacen las conversaciones interminables.

Los niños corriendo de un lado para otro.

Los mayores tomando el fresco.

Las familias reunidas.

Y esos momentos que, sin darnos cuenta, se convertirán en los recuerdos que contaremos dentro de unos años.

Por eso quiero dar las gracias.

A todas las personas que hacen posible estas fiestas.

A quienes colaboran sin buscar reconocimiento.

Y, sobre todo, gracias a cada vecino de La Muela.

Porque sois vosotros quienes hacéis grande este lugar.

Ojalá sepamos conservar siempre esta esencia.

Que los niños que hoy juegan por estas calles puedan crecer sintiendo la misma libertad que sentimos nosotros.

Que hagan amigos a los que un día llamarán familia.

Que dentro de unos años vuelvan con la misma ilusión con la que hoy volvemos nosotros.

Y que nunca perdamos lo que hace única a La Muela.

Su cercanía.

Su sencillez.

Su capacidad para hacer sentir en casa a cualquiera.

Porque la vida nos llevará por caminos diferentes.

Viviremos en otros lugares.

Formaremos nuestras familias.

Tendremos nuevas responsabilidades.

Pero siempre habrá un camino que nos devuelva aquí.

Porque hay lugares a los que se va...

Y hay lugares a los que siempre se vuelve.

La Muela siempre será uno de esos lugares.

Antes de terminar, hay un momento muy especial que también forma parte de estas fiestas. Me gustaría invitar a Josefa Palma Benítez a que suba para hacerle la entrega de este detalle, por su dedicación, compromiso y cariño.

No quiero acabar sin dar las gracias a todas las personas que, con su trabajo y dedicación, han contribuido para que esta fiesta se haga realidad.

Gracias además a dos vecinas por donar estas flores que visten hoy la ermita y a nuestra Virgen del Carmen.

Muchísimas gracias por permitirme compartir este momento con todos vosotros.

Disfrutad de estos días.

Abrazad mucho, reíd más todavía y llenad las calles de vida.

Y cread recuerdos que algún día contarán quienes hoy son los más pequeños.

¡Que viva La Muela!

¡Que vivan sus gentes!

¡Y que vivan nuestras fiestas!

Gracias por regalarme el mejor lugar al que volver.

domingo, 20 de julio de 2025

Las mejores fotos de la Feria de La Muela 2025

 











Queridos vecinos, vecinas, amigos y visitantes:

Muy buenas tardes a todos...
y ¡felices fiestas!

Para mí es un verdadero honor —y también una gran emoción— estar hoy aquí, delante de todos vosotros, para dar el pregón de estas fiestas tan nuestras, tan esperadas, tan llenas de alma,
en honor a nuestra querida Virgen del Carmen.


No voy a deciros que conocí La Muela de mayor, ni por casualidad...
No.
La Muela ha sido siempre parte de mi vida.
Mi familia es de aquí.
Y desde que nací, este fue mi segundo hogar.


Porque quien tiene raíces en un pueblo... sabe que las vacaciones se pasan en el pueblo.
Bendita abuela, que nos esperaba con la mesa puesta,
con la puerta abierta y
con los brazos llenos de amor.

Veranos enteros corriendo por estas calles, siestas eternas para recargar pilas, porque ya sabeis que hace más de 30 años era o ver la carrera ciclista a las 4 de la tarde, o te echabas la siesta...


tardes de calor entre sombras de parras y olivos,
noches de estrellas que no se ven en la ciudad... y el que haya visto una verdadera lluvia de estrellas en el campo, sabe de lo que hablo...


Todo eso me ha acompañado siempre.


Y con el tiempo, La Muela dejó de ser “ese lugar al que venía”…
y se convirtió en mi hogar.


Y no sabéis cuánto lo agradezco.


Y al hablar de La Muela, no podemos olvidar a todos aquellos que, con sus propias manos, levantaron esta aldea.
Recordemos que cada piedra, cada ladrillo, fue colocado por alguien que soñaba con un futuro mejor.


Gente que levantaba su casa con mucho esfuerzo,
con esperanza,
con trabajo duro.
Personas que, sin grandes medios, pero con un corazón enorme,
crearon este lugar que hoy seguimos llamando hogar.


Nuestro deber es recordarlos,
con orgullo y con gratitud.
Sin ellos, no estaríamos hoy aquí celebrando y disfrutando de estas calles y este enclave.


Este lugar tiene algo especial.
No solo por su entorno natural —que es un tesoro en sí mismo—,
ni por su tranquilidad,
ni por sus paisajes.


Lo verdaderamente valioso de La Muela es su gente.
Vosotros.


Gente que comparte,
que se cuida,
gente unida.


Las fiestas en honor a la Virgen del Carmen son el corazón del verano de la Muela.
Son días de reencuentros, de risas,
de recuerdos compartidos.


Pero también son días para mirar al cielo...
y dar gracias.
Gracias a nuestra Virgen, que nos une,
que nos protege,
y que tantos de nosotros llevamos muy dentro.


Y aquí, si me permitís, quiero abrir un poquito mi corazón.


Porque si hay alguien que me enseñó a amar a la Virgen del Carmen,
esa fue mi abuela Juliana.


Ella tenía una fe infinita.
Decía que la Virgen era hacedora de milagros,
que cuidaba de los más necesitados, de los desprotegidos,
de quienes no tenían a nadie.

Y tanto mi abuela como mi madre, desde pequeña, me han contado historias de milagros obrados por esta Virgen.
Milagros grandes y pequeños.
Siempre llenos de esperanza.
De esa certeza de que, aunque la vida a veces apriete,
no estamos solos.


Esa devoción,
me la transmitieron con tanto amor y con tanta verdad,
que cada vez que veo pasar a la Virgen por nuestras calles,
pienso en lo importante que es vivir con Fe.

Por eso, mi más sincero agradecimiento a quienes un día tuvieron la iniciativa de levantar la ermita en su honor, entre ellas algunas Carmen. Que por cierto, felicidades a todas!!


Ese gesto de levantar una Ermita aquí en la muela, fue mucho más que construir un lugar de oración:
fue un acto de fe, de comunidad, pero sobre todo,
de generosidad absoluta.


Y cómo no recordar aquella primera verbena que organizaron para celebrarlo.
Aquello fue el comienzo de algo muy bonito…
y con el paso de los años, aquí seguimos, celebrando a la Virgen del Carmen y celebrando una gran fiesta para esta Aldea.

También quiero agradecer de corazón a la Junta de Gobierno,
a nuestra alcaldesa, por su compromiso constante,
y muy especialmente a Susana,
que sigue trabajando sin descanso para que esta feria siga viva.

Y cómo olvidar esas cosas que solo se viven aquí:
las verbenas que se alargan hasta el amanecer,
las risas en cada rincón, el disfrute desde los más mayores hasta los mas pequeños de la casa,
los abrazos de quienes solo se ven una vez al año…

Todo eso… forma parte de lo que somos.
De nuestras historias,
de nuestra identidad.

Porque La Muela es eso:
raíces,
recuerdos,
personas bonitas.

Y en días como estos…
todo eso se multiplica.

Así que, vivamos estas fiestas con alegría.
Con el corazón lleno.
Con emoción sincera.


Celebremos juntos,
como cada año,
a nuestra Virgen del Carmen,
y sigamos haciendo grande esta tradición que nos pertenece a todos.

¡Que vivan las fiestas!
¡Que viva La Muela!
¡Y que viva la Virgen del Carmen!

Paula María Leite González (Pregonera de las fiestas en honor a Santa Teresa en la aldea de La Muela)

miércoles, 2 de julio de 2025

PROGRAMACIÓN OFICIAL DE LA FERIA DE LA MUELA DURANTE LOS DÍAS 18, 19 Y 20 DE JULIO.

 

PROGRAMA DE FIESTAS LA MUELA 18, 19 Y 20 DE JULIO DE 2025.
VIERNES 18 DE JULIO
21:00 h: Damos comienzo de la feria con el Pregón de las Fiestas en honor a la Virgen del Carmen de la mano de Dña. Paula María Leite González, en el entorno de la fuente.
A continuación ofreceremos una pequeña degustación a todos los asistentes.
23:00 h: Disfrutaremos de la actuación de Paula Escaño.
00:30 h: Amenizará la velada José Mondrón y en los descansos de la orquesta.
01:00 h: Gran actuación de gogos.
03:00 h: Finalizará la velada con Dj José Moreno y Salva Campos hasta altas horas de la madrugada.
SÁBADO 19 DE JULIO
13:00 h: Apertura de la barra.
19:00 h Misa en honor a la Virgen del Carmen con la actuación de Carmen Millón.
20:00 h: Procesión por el recorrido oficial, acompañados de la Banda Municipal de Música de Periana.
23:00 h: Actuación Trío Adara
01:00 Actuación Dj Moreno y Salva Campos.
DOMINGO 20 DE JULIO
13:00 h: Abrimos la barra con una rica paella y colchón de agua.
18:00 h: Fiesta Infantil con colchones de agua y fiesta de la espuma.
19:30 h: Carrera de cintas a bicicleta y motos.
21:00 h: Grupo de baile moderno
Estaremos hasta que el cuerpo aguante.